
México D.F. a 6 de junio de 2007
A TODOS LOS INTERESADOS
EN LA SITUACIÓN DE REAL DE CATORCE
PRESENTE
Recientemente José Cruz Camargo, con una importante trayectoria artística como integrante de Real de Catorce, anunció su regreso a los escenarios sin los músicos que formaban parte de esta banda de blues, que durante más de 20 años ganó la aceptación y respeto de toda clase de público. La fecha es el 8 de junio en el auditorio de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM), plantel Del Valle.
José Cruz ha tenido todo nuestro reconocimiento como compositor y músico de blues y también nuestro apoyo moral y económico, sobre todo en los momentos más difíciles. Sus composiciones y los aportes de los músicos que "tocaban con él" -- como dice en un mensaje que circula por Internet- son la base de un concepto artístico considerado como ejemplo de la música popular mexicana. Por eso lamentamos hacer del conocimiento de todos ustedes que fue el mismo José Cruz quien sin previo aviso, de manera unilateral y sin justificación alguna concluyó la relación de trabajo que tenía con Fernando Ábrego (baterista y arreglista), Julio Zea (guitarrista y arreglista) y Neftalí López (bajista).
José Cruz también terminó la relación de trabajo que tenía con Magdalena González Gámez y Rodrigo Farías Bárcenas, productores ejecutivos cuyo empeño consistió en reivindicar un reconocimiento nacional e internacional que Real de Catorce no tenía hasta 1998, cuando empezaron a trabajar con la banda.
Ambos reconocieron aportaciones innovadoras en el trabajo de Real de Catorce, y en particular en las composiciones de José Cruz. Su propuesta como productores tiene como principales rasgos: la organización autogestiva, integración del concepto artístico con sus modos de difusión, estrategia financiera sustentable, división del trabajo en áreas, difusión basada en la congruencia de la comunicación interna con la externa, y un concepto proveniente de un trabajo de investigación que ubica a Real de Catorce como parte del blues contemporáneo y de su historia. Todo ello para impulsar la creatividad grupal, y en especial para apoyar el trabajo de José Cruz como compositor.
El rompimiento significa, por un lado, que José Cruz trastoca una sociedad -propuesta por él para llevar a cabo proyectos relacionados con el desarrollo y la difusión de Real, argumentando que carecía de recursos para pagar honorarios-, y por el otro, que desconoce el valor del trabajo colectivo, cuyo elogio fue parte importante de su discurso en los escenarios.
En octubre de 2006 José Cruz nos comunicó que un neurólogo del Centro Médico le dijo que (José) tenía de cuatro a cinco años de vida, pues la enfermedad que padece, esclerosis múltiple, había pasado de una fase de emisión-remisión a otra de deterioro progresivo. También nos habló acerca de su creciente sentimiento de angustia. A mediados de diciembre, bajo común acuerdo, Real de Catorce suspendió sus conciertos temporalmente respondiendo a una petición de José en el sentido de tener tiempo para reposar y recuperar su capacidad para cantar. Esperamos a que nos hiciera llegar el aval médico correspondiente, con un diagnóstico actualizado, para justificar la cancelación de fechas. Petición que no fue atendida.
Su anunciado regreso a los escenarios, sin embargo, se da en otras condiciones. Se ocupó en desprestigiar a sus ex compañeros promoviendo su ninguneo, con falsas acusaciones, con mensajes en Internet en los que pide a sus seguidores que dejen de consultar la página de Real, por medio de terceros que han hecho reclamos telefónicos o por correo electrónico, o haciendo él llamadas personales. Como la que hizo, por citar un ejemplo, el jueves 24 de mayo a Casa Talavera, centro cultural de la UACM, exigiendo --sin lograrlo- que se suspendiera la participación de Magdalena González Gámez en la mesa redonda dedicada al papel que han tenido las mujeres en la construcción de organizaciones promotoras del blues en México, arguyendo que tenía judiciales en su casa hostigándolo (supuestamente enviados por todos nosotros). Magdalena tuvo que salir acompañada por otra persona en caso de cualquier hostilidad.
En cuanto a la presentación en el plantel Del Valle de la misma universidad, nos dirigimos a las autoridades universitarias para invitarlas a seguir el ejemplo de Casa Talavera, donde decidieron corroborar por ellos mismos la situación. Merecemos también ser escuchados y reclamamos por tanto nuestro derecho de réplica ante cualquier acusación, misma que debe ser comprobada.
Maestro José Cruz: sentimos mucho que estés pasando por una situación muy delicada y dolorosa, pero eso no justifica que apliques la energía vital que tanto necesitas para recuperarte, en sabotear un proyecto, al que llegaste a considerar como un factor de equilibrio en tu vida, poniendo en duda su base ética.
En diciembre de 2000, un día después de haber celebrado los XV años de Real de Catorce en el Teatro Metropólitan, José Cruz fue internado en la clínica del Instituto Mexicano del Seguro Social / Venados, afectado por diversos malestares físicos. Este fue el principio de un proceso de diagnóstico que duró varios años, hasta que a mediados de 2005 José Cruz nos hizo saber que en el área de neurología del Instituto Nacional de Nutrición le habían dicho que padecía una enfermedad crónica, degenerativa, conocida como esclerosis múltiple. La noticia nos dejó perplejos, consternados, máxime que nos encontrábamos en una situación de por sí difícil pues aún estaba muy reciente la muerte de Bernardo Fernández, quien formó parte del grupo durante un año.
A principios de 2006 referimos la crítica situación por la que estaba pasando Real en la página web del grupo. Hablamos al respecto en la primera reunión de trabajo que tuvimos en enero. Hubo consenso en cuanto a la necesidad de consolidar la fuente de trabajo y de reforzar los cuidados que José Cruz necesitaba, quien en ese entonces reconoció el afecto que nos unía por medio de un correo electrónico.
En este punto es necesario señalar que a últimas fechas hay quienes se han acercado a José para ofrecerle ayuda. Suponemos que la mayoría lo hace de buena fe y no vemos objeción en ello ni incluso en los casos de quienes no se ocuparon de él durante años.
Sin embargo, no estamos de acuerdo cuando estos acercamientos se hacen bajo el supuesto de que no recibió nuestro apoyo . Y menos estamos de acuerdo cuando entre las personas que lo ayudan están quienes se prestaron a realizar las funciones que nosotros realizamos como parte del equipo de trabajo.
Lo cierto es que los únicos que estuvimos con José Cruz en las buenas y en las malas fuimos nosotros, amigos de los que ahora reniega. Tuvimos claro que su salud era prioritaria desde aquel ingreso suyo al IMSS a fines de 2000. Su situación nos llevó a reorganizarnos para reducir al máximo la tensión propia de las cargas de trabajo, que suelen ser muy pesadas en especial cuando hay que viajar. Rechazamos otras ofertas laborales, en particular Julio Zea, para garantizar la continuidad de nuestros planes. En la agenda primero anotamos sus fechas de consulta , y luego otras actividades. En los contratos solicitamos condiciones a su favor, como les consta a los promotores institucionales o particulares que nos llevaron a sus espacios. Mientras esto ocurría no hubo quien le llamara para felicitarlo por los logros del proyecto --fue visto como adversario- , como la publicación de su libro de poemas y la campaña en la que participamos para presentarlo en el Teatro Metropólitan, sin que le costara un quinto.
Incluso José recibió cuidados personales por parte de los productores ejecutivos, quienes también lo pusieron en contacto con especialistas en neurología, psicología, iridiología o tanatología. Pero nuestro sentimiento de impotencia fue grande cuando nos dimos cuenta que no estaba dispuesto a recibir la ayuda que le ofrecíamos. Juntos, le planteamos afectuosamente que era imposible ceder a demandas hechas de manera agresiva e inesperada de su parte, porque eso era ceder al desequilibrio que la enfermedad genera.
En el mejor de los casos se mostró indiferente con nuestras propuestas. En otros fue abiertamente hostil con gente que se interesó en él, como ocurrió con un neurólogo del IMSS. En reuniones de trabajo calificó de "inepto" o "falto de ética" al personal médico que no concordaba con sus puntos de vista. A pesar de, nos mantuvimos solidarios. Pero sus reclamos eran cada vez más frecuentes y subidos de tono cuando alguna actitud o aspecto del trabajo no eran de su parecer. Finalmente terminó con músicos y productores.
Por lo anterior, no avalamos ninguna solicitud de dinero o de cualquier otro tipo, y nos deslindamos desde ahora del virtual daño al patrimonio, maltrato psicológico o manipulación de cualquier persona que trate con él y resulte sorprendida al encontrar sistemáticas contradicciones entre lo dicho y lo hecho. Tampoco avalamos el maltrato que recibe la gente que ha estado con él durante años y que no cede a sus exigencias.
Asimismo, debido al clima de confrontación provocado artificialmente por José Cruz,lo hacemos responsable, y a gente que lo acompaña, de cualquier agresión en contra de quienes firmamos este documento.
Nos entregamos a un proyecto en el que los valores de calidad de vida y dignidad en el trabajo son cuestión de hechos, no de discursos. Es un proyecto que ha sido fuente de inspiración para mucha gente joven interesada en configurar sus propias propuestas. Queremos seguir en esta tónica. No vemos la razón para desalentarnos o desalentarlos. Menos aún con métodos que llevan a la abyección relaciones de las que en su momento se obtuvo el máximo provecho.
Hasta pronto.
Neftalí López Nava
Julio Zea Alfaro
Fernando Ábrego Viñas
Magdalena González Gámez
Rodrigo Farías Bárcenas